martes, 31 de enero de 2017

Abrir los ojos

Abrir los ojos. Y ver
sin falta ni sobra, a colmo
en la luz clara del día
perfecto el mundo, completo.
Secretas medidas rigen
gracias sueltas, abandonos
fingidos, la nube aquella,
el pájaro volador,
la fuente, el tiemblo del chopo.
Está bien, mayo, sazón.
Todo en el fiel. Pero yo...
Tú, de sobra. A mirar,
y nada más que a mirar
la belleza rematada
que ya no te necesita.

Cerrar los ojos. Y ver
incompleto, tembloroso,
de será o de no será,
-masas torpes, planos sordos-
sin luz, sin gracia, sin orden
un mundo sin acabar,
necesitado, llamándome
a mí, o a ti, o a cualquiera
que ponga lo que le falta,
que le dé la perfección.

En aquella tarde clara,
en aquel mundo sin tacha,
escogí:
el otro.

Cerré los ojos.

(La Vocación. Pedro Salinas)


viernes, 13 de enero de 2017

Poesía




El mundo está lleno de poesía.
A veces se trata de versos incomprensibles, gritos sordos a quienes desde hace tiempo dejaron de escuchar.
Otras veces las palabras dibujan sobre nuestras cabezas vuelos inacabados, como mariposas inquietas esperando descansar sobre frescos tallos verdes que difícilmente encuentran.
¡La vida parece deslizarse entre letras dispersas y sin rumbo, a través de sílabas encadenadas luchando por mantenerse firmes en un papel inexistente, como queriendo evitar el último borrón de tinta negra, el final de su historia, el punto postrero que acaba con todo y con todos!

Y yo...solo deseo que mis palabras sean tuyas, que esta rima la conozcas sin mirarla, que ames cada idea sutil, conmovedora y el borrón más ancho de mis frases sin final.
Quisiera que en cada interrogación te reconozcas, que desafíes mis sueños y silencios escribiendo por encima de mis puntos suspensivos, que tu corazón palpite entre las líneas imprimiendo en ellas un destello enamorado.

De amor, de amor es de lo que hablo, y de poesía...de brillantes luceros en la noche oscura, de arrecifes de coral entre el bravo oleaje, de sinfonías eternas en las tardes de tormenta.

Tú, que vives en mis palabras, sabes de lo que hablo: de amor sí, y de poesía.