martes, 6 de diciembre de 2016

Tiempo

¡Qué cosa es el tiempo! ¡Qué poder puede llegar a ejercer sobre nosotros!
Para algunos, quizá, es la liberación del absurdo que no pueden evitar, que les oprime el pecho creando una masa informe de sin sentido y amargura...pero para nosotros, los que vivimos atados a un Carpe Diem falsamente disimulado, cada segundo es una perla difícil de desechar.

Y, a veces, la mano fuerte y tierna que nos conduce hacia una playa sin orillas (¡y sin relojes!) aprieta con vehemencia el cuerpo del bivalvo.
¡Cómo enloquecemos entonces! ¡Centenares de tormentas oscuras y salvajes sacuden la calma que nos precedía obligándonos a saltar por la borda!

¿Cuál es allí nuestra seguridad? Un tabla de madera, ruda y leñosa, que navega oscilante sobre el silencio del océano. ¿Qué importan allí las perlas? ¿Qué autoridad puede tener entre la niebla un segundero que ni se ve ni se oye?

Quien ama la vida se agarra a ella con todas sus fuerzas, anhelando su belleza. 
Pero...¡un momento! ¿Existe acaso algún instante que no sea bello?
De esa pregunta nace la esperanza cuando, desde aquel punto olvidado del mundo en el que me encuentro, sobre un leño cruzado en un mar de tinieblas, llega a mis oídos el susurro de un eco melodioso, verdadero, REAL.



No hay comentarios:

Publicar un comentario